– Periodista, poeta, escritora y promotora cultural, dedicó décadas a las letras, al periodismo cultural y a preservar la memoria histórica de Poza Rica.
— Por: Manuel Gonzalez Mx
El periodismo, las letras y la comunidad cultural del norte de Veracruz están de luto.
Este martes 6 de octubre falleció a los 60 años Melina Morquecho, periodista, poeta, escritora y promotora cultural que durante décadas hizo de la palabra una forma de contar a Poza Rica, preservar su historia y acercar la literatura y las artes a nuevas generaciones.
Su partida provocó consternación entre periodistas, escritores, artistas, promotores culturales, amigos y personas que coincidieron con ella durante una extensa trayectoria profesional.
Pero hablar de Melina únicamente desde las circunstancias de su fallecimiento sería contar apenas los últimos minutos de una vida que tuvo décadas de historia.
Melina Morquecho fue mucho más que la noticia de este 6 de octubre.
Fue periodista. Fue poeta. Fue escritora. Investigó la historia de su ciudad, promovió la cultura y participó en espacios destinados a sembrar entre los jóvenes el interés por los libros y las letras.
Y ésa es también la historia que merece permanecer.
Una periodista que encontró su espacio en la cultura.
Egresada de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Melina Morquecho desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en Poza Rica y la región norte de Veracruz.
Su perfil quedó documentado incluso por la Universidad Veracruzana, que la presentó como periodista especializada en periodismo cultural y con perspectiva de género, además de activista social contra la violencia hacia las mujeres y las niñas.
Fue coordinadora de la revista Vivir y columnista de Líneas de Poder, además de colaborar a lo largo de su carrera con distintos medios de comunicación.
Entre ellos estuvieron La Opinión de Poza Rica, El Dictamen de Veracruz y el desaparecido diario El Norte.
En La Opinión estuvo también vinculada al suplemento literario Versatile, espacio dedicado a la creación literaria y a la difusión cultural.
Su trabajo periodístico estuvo especialmente ligado a aquello que muchas veces queda fuera de los grandes titulares: los escritores, los artistas, los libros, la historia regional, el patrimonio y las expresiones culturales que construyen la identidad de una comunidad.
Melina, la poeta
Porque además de escribir sobre otros, Melina también escribió para ella misma y para sus lectores.
En noviembre de 2008 presentó en Poza Rica “Fragor Nocturno”, una compilación de poemas que mostró otra dimensión de la periodista: la de una mujer profundamente vinculada con la literatura.
Meses después, en 2009, el poemario llegó al Museo Teodoro Cano de Papantla, donde fue presentado en un encuentro organizado con participación del Ayuntamiento, la Casa de Cultura Lázara Meldiú y el Instituto Veracruzano de la Cultura.
El prólogo de aquella obra fue escrito por el autor papanteco Ariosto Uriel Hernández.
Pero su escritura venía de años atrás.
Todavía permanece en archivos digitales parte de aquella producción literaria. Entre ella se encuentra “Las raíces de mi piel”, texto firmado por Melina Morquecho y publicado originalmente en 2005, testimonio de una faceta íntima y literaria que acompañaba a la periodista.
Era la otra Melina: la que no solamente preguntaba, entrevistaba y documentaba, sino también la que transformaba sentimientos y recuerdos en palabras.
“Los Murales de Poza Rica”, preservar la memoria de su ciudad
Uno de los trabajos que mejor resume su compromiso con Poza Rica fue “Los Murales de Poza Rica”, catálogo surgido de un proyecto de investigación y documentación para el rescate del patrimonio cultural.
No se trataba solamente de registrar obras artísticas.
Era preservar una parte de la memoria de la ciudad.
Ese trabajo le valió un reconocimiento de la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, que en 2010 distinguió en la Casa de Cultura de Poza Rica a escritores y promotores culturales.
Entre los reconocidos estuvo Melina Morquecho, precisamente por Los Murales de Poza Rica.
Su nombre quedó así asociado a quienes trabajaron para rescatar, documentar y transmitir la historia cultural de esta región.
También quiso acercar las letras a los jóvenes
Años después seguía participando activamente en la vida literaria del norte de Veracruz.
En 2014, la Universidad Veracruzana la incluyó entre los invitados al programa “Martes de Lectores y Lecturas”, desarrollado en la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información de Poza Rica.
Junto a Pedro Paunero, Gloria Ariceaga y el cronista Leonardo Zaleta participó en el encuentro denominado “Escritores del Golfo de México a cuatro voces: poesía, cuento erótico, narrativa y crónica”.
Hablaron sobre su obra, sobre las razones que los llevaron a escribir y sobre el lugar que ocupaba la literatura en sus vidas.
El propósito era especialmente significativo: motivar a los jóvenes a acercarse a la lectura y, quizá, despertar entre alguno de ellos una vocación por la escritura.
Melina ya no solamente escribía.
También compartía el camino.
Una mujer vinculada a Poza Rica
Su nombre aparece igualmente en documentos relacionados con la memoria histórica de Poza Rica.
Investigaciones posteriores sobre la historia de la ciudad han citado trabajos periodísticos realizados por Melina años atrás, entre ellos materiales publicados con motivo de los primeros 50 años de Poza Rica como municipio libre.
Es una pequeña muestra de algo mucho mayor: durante años ayudó a documentar el lugar donde vivía.
Periodismo, poesía, literatura, investigación histórica, promoción cultural y participación social terminaron entrelazándose en una trayectoria que difícilmente puede reducirse a una sola definición.
Melina fue periodista, pero también fue una mujer de letras.
La noticia que este martes estremeció al gremio
La mañana de este martes 6 de octubre, Melina Morquecho fue localizada sin vida en un domicilio de la colonia Santa Emilia, en Poza Rica.
La Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía Regional Tuxpan, inició las diligencias correspondientes.
Posteriormente, la autoridad informó que, de acuerdo con los dictámenes periciales, la causa del fallecimiento fue asfixia por sofocación accidental, sin que fueran identificados indicios de violencia o intervención de terceras personas. Las investigaciones permanecen abiertas.
La noticia corrió rápidamente entre el gremio periodístico y la comunidad cultural del norte de Veracruz.
Con ella llegaron también los recuerdos.
Los años en las redacciones.
Los libros.
Los encuentros culturales.
Los compañeros.
Las historias.
Y aquella mujer inquieta que encontraba en las letras una manera de mirar el mundo.
La familia pide respeto a su memoria
Las circunstancias de su fallecimiento dieron lugar también a un llamado que trasciende este caso particular y toca directamente a quienes ejercen el periodismo.
Familiares de Melina manifestaron su profunda indignación por la difusión de una imagen de sus últimos momentos y solicitaron formalmente al periódico La Opinión de Poza Rica, donde ella misma trabajó durante parte de su carrera, retirar ese material de sus plataformas.
En un posicionamiento fechado en Chicago, Illinois, este 6 de octubre, sus familiares Nelly Morquecho y Alexandro Rodriguez señalaron que la publicación de esas imágenes no aportaba valor informativo y pidieron respeto para su dignidad y para el duelo de sus seres queridos.
Pero sobre todo hicieron una petición que resume el sentimiento de quienes desean preservar su memoria:
que Melina sea recordada por su trayectoria, sus libros y su servicio a la comunidad.
Que la última imagen no borre toda una vida
En el periodismo existe una diferencia enorme entre informar una muerte y contar una vida.
La primera puede ocupar unas cuantas líneas.
La segunda necesita memoria.
Por eso, frente a la tragedia ocurrida este 6 de octubre, quedan también otras imágenes de Melina Morquecho.
La periodista frente a una libreta.
La escritora presentando un libro.
La poeta compartiendo sus versos.
La promotora cultural hablando de literatura.
La investigadora preocupada por conservar los murales y la memoria histórica de Poza Rica.
La mujer que durante años compartió redacciones con otros periodistas y encontró en las palabras una manera de servir a su comunidad.
Esas imágenes también existen.
Y quizá sean las que verdaderamente vale la pena conservar.
Porque los últimos minutos de una persona jamás deberían borrar décadas de vida.
Melina Morquecho deja páginas escritas, investigaciones, poemas, artículos, proyectos culturales y recuerdos entre quienes compartieron con ella alguna parte del camino.
Poza Rica pierde a una mujer que hizo del periodismo y de las letras parte esencial de su vida.
El gremio periodístico del norte de Veracruz despide a una de las suyas.
La comunidad cultural despide a una escritora.
Sus lectores, a una poeta.
Y su ciudad, a una mujer que dedicó buena parte de su existencia a contarla y preservar su memoria.
Descanse en paz, Melina Morquecho.
